Los investigadores han utilizado datos de ultrasonidos y resonancias magnéticas de niños con microftalmía y anoftalmia para imprimir en 3D las estructuras de un ojo artificial que han estimulado con éxito en la expansión de la cavidad ocular.

Los investigadores de los Países Bajos han utilizado la impresión 3D para producir ojos artificiales, conocidos como conformers, con el fin de estimular el crecimiento óseo ocular en los niños nacidos con ojos anormalmente pequeños o sin éstos. La investigación, realizada en 5 niños, fue presentada en la Reunión Anual de la Asociación de Investigación en Visión y Oftalmología de 2017 en Baltimore (MD, EUA).

 

“Si no hay ningún ojo presente, no hay suficiente estímulo adecuado para que el hueso [alrededor del receptáculo ocular] crezca”, explicó Maayke Kuijten, becario postdoctoral en el VU University Medical Center (Amsterdam, Países Bajos), que llevó a cabo el estudio.

 

Los conformadores proporcionan apoyo a la cavidad ocular y permiten que las características faciales proporcionales naturales se desarrollen. Los niños con estas condiciones pueden tener malformaciones en los ojos, lo que significa que la cara y las áreas alrededor de los ojos no pueden expandirse a su contorno natural. Los conformers impresos 3D se pueden imprimir rápidamente y se substituyen a menudo con tamaños más grandes a medida que el niño crece.

Tradicionalmente, se instalaría una prótesis ocular; Sin embargo, fabricar y ajustar tales dispositivos es un proceso laborioso. El ocular debe calibrar visualmente el tamaño del zócalo, crear un orbe basado en conjeturas educadas y pulirlo hasta que encaje perfectamente. Para los niños con microftalmia o anoftalmia, el tiempo es crítico debido a la rapidez con que crecen las cabezas y por lo tanto requieren la estimulación de un globo ocular de tamaño completo para que el receptáculo ocular se expanda en consecuencia. Sin esta estimulación, esa sección del cráneo puede caer hacia adentro.

Usando datos de ultrasonidos y resonancias magnéticas de los niños, se midió la extensión de la malformación del ojo y el tamaño del receptáculo ocular. Se inyectó un gel blando en la cavidad ocular afectada para obtener un molde de la forma.

Sobre la base de las mediciones y los datos sobre el desarrollo del crecimiento natural, Kuijten produjo un gráfico de crecimiento ocular para estos niños durante los próximos 10 años de su desarrollo y utilizó una impresora 3D para crear conformers personalizados en una variedad de tamaños para coincidir con la predicción de los gráficos de crecimiento. La evaluación temprana ha demostrado que los volúmenes medios de los ojos tratados se duplicaron durante el tiempo de tratamiento de aproximadamente un año, lo que indica que se produjo una expansión significativa del zócalo.

 

“Este es sin duda un enfoque novedoso con varias ventajas”, comentó Irene Gottlob, profesora de oftalmología de la Unidad de Ojos Ulverscroft de la Universidad de Leicester, Leicester Royal Infirmary (Leicester, Reino Unido). “Este es un buen ejemplo de tratamiento individualizado, o ‘medicina de precisión’. También es un buen ejemplo de cómo se puede utilizar la impresión 3D en medicina, pero hasta ahora sólo cinco pacientes han sido tratados y necesitamos ver los resultados de un grupo más grande”.

 

Fuente: http://www.livescience.com/59076-3d-printed-eye-sockets-children.html


Por Jorge Monardes V.

 

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